¿Quién paga los gastos de la casa después del divorcio?

Abogado divorcio Valencia Abogados de Familia

Una de las cuestiones más conflictivas en los momentos posteriores a la ruptura matrimonial es quién está obligado a pagar los gastos de la casa, es decir, tras un divorcio o una separación, sobre todo cuando la casa ha sido adjudicada a uno de ellos y no se ha llegado a ningún acuerdo. En caso de que se haya tramitado un divorcio de mutuo acuerdo, es decir, que ha sido negociado por las partes, deberán atenerse los cónyuges a lo que hubieran acordado expresamente en el mismo en relación a los gastos relacionados con la vivienda.

En este artículo se analiza la obligación de pago de los gastos de la vivienda tras la ruptura de un proceso de separación o divorcio contencioso sin acuerdo entre los cónyuges.

Obligación de pagar los gastos de la casa

Obviamente tendrán que seguir pagando gastos de la familia después de la ruptura, pero para determinar quién está obligado a pagar esos gastos primero hay que tener claro a qué tipo de gastos nos referimos.

En vivienda podemos identificar que existen determinados gastos por el uso de la vivienda y otros que por el contrario son inherentes a la propiedad.

La regla básica será que los primeros deben ser pagados por el usuario de la casa, mientras que los segundos deben ser pagados por el dueño.

Evidentemente, la dificultad radica en discernir cuándo se trata de gastos derivados del uso y cuándo nos encontramos ante costes inherentes al inmueble.

¿Quién está obligado a abonar los gastos después de que una pareja se separa?

Seguidamente resumimos cómo la mayoría de los gastos que planteamos a continuación son entendidos por nuestros tribunales, ya sean gastos incurridos por el uso del local y por lo tanto pagados por el usuario del local, o gastos inherentes a la propiedad. Por tanto, el dueño o dueña está obligada a pagar.

Pagar las facturas de los servicios públicos (luz, agua, gas, teléfono, etc.):

Los gastos derivados de estos suministros deberán ser satisfechos por el cónyuge o beneficiario por el uso y disfrute de la vivienda familiar. Son gastos de la casa perfectamente vinculados al uso de la misma.

Como hemos comentado en artículos anteriores, uno de los muchos procesos burocráticos que enfrenta una pareja atrapada en el proceso de separación es cambiar de dueño debido al divorcio. Esta gestión siempre crea dudas y la siguiente pregunta:

¿Quién pagará los recibos después del divorcio? Los responsables de pagar las facturas y hacer frente a cualquier tipo de deuda son los que se quedan en la casa y utilizan los suministros. Adicionalmente, tendrá plena autoridad para modificar diferentes aspectos del contrato, tales como las tarifas de luz y/o gas o electricidad. Por lo que se recomienda buscar la compañía de electricidad más barata y así ahorrar en costes.
El trámite para cambiar de titular de luz y/o es totalmente gratuito y se puede realizar tantas veces como sea necesario.
Para los suministros de agua, el costo de cambiar de propietario varía según la ciudad. Dependiendo del ayuntamiento, se puede cambiar la titularidad del agua en diferentes lugares.
Muchas veces, la forma más cómoda es a través de la plataforma online de la empresa. Esto se puede hacer por teléfono, con la documentación adjunta en una fecha posterior. Por correo electrónico suele ser otra opción disponible. Acude personalmente a cualquier oficina.

Pago de Cuotas de Comunidad de Propietarios:

En cuanto a los gastos de la comunidad de propietarios, el Tribunal Supremo recuerda que estos gastos corren a cargo de los propietarios, independientemente de a quién se destine el uso y disfrute de la vivienda.

Es decir, por ejemplo, aunque el marido no tenga derecho al uso de la vivienda, debe pagar la mitad de la cuota de comunidad si la vivienda es de ambos cónyuges.

Pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI):

El impuesto de sucesiones (IBI) es un impuesto municipal cuyo sujeto pasivo es el titular de los derechos. Por lo tanto deberá ser abonado por el dueño de la propiedad.

Si uno de los copropietarios paga la totalidad del recibo del IBI, puede presentar una demanda de repetición contra el otro excónyuge para reclamar su parte.

El plazo de prescripción de las reclamaciones anteriores es el plazo general para las acciones individuales del artículo 1964 del Código Civil, que es de 5 años (antes 15 años).

Gastos de mantenimiento del hogar:

En cuanto a las reparaciones del hogar, también hay que distinguir entre las reparaciones ordinarias o necesarias y las especiales o de mejora.

Las reparaciones ordinarias o imprescindibles son el desgaste natural debido al uso y al paso del tiempo, y tienen por objeto mantener el inmueble en óptimas condiciones de uso y habitabilidad. Estas obras representan cualquier atribución a los usuarios de la propiedad.

Sin embargo, las reformas o mejoras extraordinarias tienen un mayor impacto en la propiedad que en el uso, impacto y revalorización de la propiedad. Estas son de cuenta del dueño de la casa, no del mismo usuario.

Obviamente, las reparaciones menores serán responsabilidad de la persona que usa la propiedad.

En muchos casos, la pregunta es si estamos ante un arreglo necesario o un arreglo extraordinario. Para determinar si estamos ante gastos de la casa de una u otra naturaleza, debemos tener en cuenta el coste de la obra, el alcance del tiempo de ejecución, el reajuste del domicilio tras la reforma, etc.

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